PARTIDO DEL LUNES 15 DE AGOSTO DE 2022
Querido diario,
Hoy es
lunes pero, como es día feriado, acabamos de jugar al vóley durante dos horas
seguidas. A priori, el equipo que me tocó en suerte era muy bueno: Rocío,
Juani, El Hincha de Arsenal, Peter, Bauti, mi tocayo Rodrigo y yo. Sin embargo,
estuvimos medio dormidos: Peter extrañó mucho a su novia, y mientras jugábamos
se decía a sí mismo: “la ausencia de Mía me rodea, como la cuerda a la
garganta, como el mar al que se hunde”. Bauti se dedicó a mufar a los miembros
de su equipo cuando estaban concentrados en pleno saque; los demás alternamos
buenas y malas. Rocío estuvo empecinada en demostrar que es mejor jugadora que
yo aunque mide mucho menos, ¿y sabés qué? ¡Nuevamente lo consiguió! Lo cual me
da envidia y resentimiendo, ¿te conté que soy un resentido? Creo que ya te lo
había dicho.
Un poco
más tarde se sumó El Titán Agustín, que se encontraba musculando como un
campeón.
Para
uno de los equipos rivales jugó José. ¿Qué José? El que jugó, sacó y se fue.
La
pibita rubiecita linda que juega bien no vino, como tampoco su madre Karina. Me
puso re contento porque odio cuando juega para el equipo rival y mete todas las
pelotas. Me da mucha bronca. Es más: cuando la veo acertar empiezo a tararear “La
marcha de la bronca” de Pedro y Pablo. Soy un poco resentido, pero creo que ya
te lo había dicho.
Aceptemos
que las pasiones son difíciles de justificar, porque se relacionan con aquello
que no podemos terminar de explicar nunca. Podemos rodear el misterio,
acotarlo, pero sabiendo que jamás traspasaremos cierto límite. Tomemos el siguiente
fragmento de José Hernández:
“Que al
hombre que lo desvela, una pena extraordinaria, como el ave solitaria, con el
cantar se consuela”. Si un ornitólogo viene y te dice que las aves jamás cantan
estando solas, ¿le aporta algo al significado poético del Martín Fierro?
Borges
decía que “la inminencia de una revelación que no se produce es, quizá, el
hecho estético”. Al igual que el aroma del café o la fragancia infinita de los
eucaliptos, no soy capaz de traducir en palabras mi pasión por el vóley. Si
Scarlett Johansson me pidiera que optara entre jugar al vóley o irme con ella
un mes a una isla del Caribe, yo elegiría… ¡¡A Scarlett, obvio!! ¿Te pensás que
soy tarado? Eso no quiere decir que no me apasione jugar a este hermoso
deporte.
Otra
persona que juega con mucha pasión es Celeste, quien otra vez lo dio todo pero
dirigió varios saques a la red. ¿Por qué te lo cuento? Porque me divierte
mufarla y meterle presión. Sé que en el próximo partido, cuando se enfrente a
mí, recordará esta crónica y sacará para el carajo y yo me veré beneficiado. ¡Celeste, jamás podrás contra el hijo preferido de Zeús!
En fin,
en un mundo donde ya casi no quedan dioses, y cada quien conoce el sabor de su
propia ceniza, yo quiero envejecer rematando como El Titán del Saque, pero
todavía no me sale. Eso me provoca un gran resentimiento, ¿te conté que soy
medio resentido? Sí, creo que te lo había dicho. A propósito, te cuento que El
Titán del Saque hoy no se presentó, pero quien sí vino –tinto o blanco- y sacó muy bien
fue Nico. Su novia Mica lo esperó afuera con un perrito muy simpático.
También
concurrieron Kata y Azu, la madre y la hermana de El Titán hincha de Quilmes. Genti
estaba medio lesionado, y la otra Karina del grupo fue con su hijo Lucas.
También fue el padre con su hija, y desplegó su famoso saque envenenado.
Pasaron otras cosas pero con eso creo que ya les pinté un panorama más o menos detallado.
Les manda un abrazo de gol,
Rodrigo, más conocido como "El Hijo de Zeus".

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